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No más muerte, sí más vida

Writer: fabroparatijoven
fabroparatijoven
5 days ago
4 min read

El 22 de septiembre después de firmar en la PUCE Manabí, Campus Portoviejo, el compromiso por la paz, entre el Gobierno Provincial de Manabí y varias fundaciones, organizaciones de la sociedad civil como el Club Rotario, colegios, etc, me queda una convicción: la paz no puede quedarse en una firma, en un documento ni en un acto protocolario. La paz tiene que convertirse en una cultura.

 

Como propone el Papa León XIV la paz tiene que ser desarmada y desarmante, que refleje delicadeza y firmeza, que manifieste autenticidad del corazón humano, querer cambiar, querer relacionarnos sin imponer ideologías ni autoritarismo, esto es desarmar las palabras, ya que las guerras comienzan muchas veces con un insulto, la descalificación, el odio. El que desea la paz debe promover el respeto, la escucha y la verdad. No hay paz verdadera sin justicia. La paz exige derechos humanos, equidad e inclusión social. La perspectiva para construir la paz debe comenzar desde las miradas de las víctimas, de los que sufren, de los olvidados y ninguneados de la historia. (Magnifica Humanitas 213-277)

 

No promovemos una utopía (algo inalcanzable, según algunos), promovemos un ideal, lo que nos hace soñar, mover para cambiar la dura realidad que hoy vive el Mundo, el Ecuador y nuestro Manabí. No promovemos ingenuidades ni pesimismo, sino un sano realismo, mirar la realidad tal cual es, buscando soluciones concretas, dando esperanza de sacar lo mejor de lo humano.

 

No podemos seguir soportando como solución que sea la bota y el arma de un militar y un decreto que nos obliga a encerrarnos, no podemos acostumbrarnos a que el diálogo, la creatividad y el consenso no se tomen en cuenta para solucionar nuestras relaciones humanas y sociales. El futuro no se construye imponiendo leyes, decretos y balas, sino encontrándonos.

 

En Manta, por poner un ejemplo de muchos de nuestro país o provincia, matan a la gente dentro de la Iglesia ¿vamos a vivir con miedo y sin buscar la paz de Dios? Por ello, propongo NO MÁS MUERTE SI MAS VIDA para construir la paz. Generemos espacios y condiciones de vida, desde los gobiernos locales, hasta los nacionales y regionales, pasando por la creatividad y solidaridad barrial y comunitaria que no puede desaparecer, antes fortalecer. Necesitamos comenzar escuchando a quienes heredarán el Manabí/ Ecuador del futuro: los niños y los jóvenes. Escucharlos, acompañarlos y ofrecerles caminos concretos para que puedan decir:

Queremos crecer seguros.

Queremos estudiar.

Queremos trabajar.

Queremos tener oportunidades.

Queremos vivir.

Queremos vivir en paz.

 

Por eso, me atrevo a plantear algunas ideas que podrían convertirse, progresivamente, en un proyecto provincial y por qué no nacional en vez de encierros y armas. Hablo desde la particularidad de lo que vivimos y hemos firmado el otro día:

 

1. ESCUCHAR A LOS JÓVENES

Crear espacios de diálogo en Manta, Portoviejo, Bahía de Caráquez, San Vicente, Chone y otros territorios, especialmente aquellos más afectados por la violencia.

No llegar solamente con discursos de adultos.

Preguntar a los jóvenes:

¿Qué les preocupa?

¿Qué los hace sentir seguros?

¿Por qué algunos jóvenes se acercan a la violencia?

¿Qué alternativas necesitan?

¿Qué pueden hacer ellos mismos por la paz?

Que los jóvenes no sean solamente destinatarios del proyecto: que sean protagonistas.

 

2. UNIVERSIDADES: LABORATORIOS DE PAZ

 

Las universidades podrían constituirse en verdaderos laboratorios de pensamiento y acción por la paz. Desde las diferentes carreras podrían desarrollarse proyectos sobre:

* justicia y ciudadanía;

* prevención de violencia;

* educación y cultura de paz;

* ecología integral;

* empleo y emprendimiento juvenil;

* deporte y arte;

* comunicación responsable y redes sociales;

* salud mental y acompañamiento;

* mediación y resolución de conflictos;

* ética, solidaridad y responsabilidad social.

La universidad no solamente debe estudiar la violencia. Debe ayudar a construir alternativas a la violencia.

 

3. EMPRESAS: ALIADAS DE LA VIDA

El sector empresarial podría convertirse en un gran aliado. ¿Por qué no crear un Fondo Empresarial por la Paz en Manabí? Las empresas podrían financiar:

* concursos de proyectos juveniles;

* becas;

* emprendimientos;

* investigaciones universitarias;

* proyectos deportivos y culturales;

* iniciativas ecológicas;

* premios a jóvenes constructores de paz;

* programas de formación para comunidades vulnerables.

Una empresa no solamente aporta recursos. También, puede invertir en el futuro humano de Manabí.

 

4. LOS MEDIOS: CONSTRUCTORES DE CULTURA

Los medios de comunicación tienen una enorme responsabilidad. Podrían abrir espacios permanentes para contar historias de personas que construyen paz:

jóvenes que ayudan, profesores que inspiran, empresarios que generan empleo, comunidades que se organizan, artistas que transforman, familias que perdonan y personas que sirven. Necesitamos contar menos historias que glorifiquen la violencia y muchas más historias que hagan visible que la vida también tiene protagonistas.

 

5. UNA GRAN JORNADA ANUAL POR LA PAZ

Cada año Manabí podría tener una gran jornada provincial: “MANABÍ: NO MÁS MUERTE, SÍ MÁS VIDA”

Una semana que reúna: arte + música + deporte + ciencia + universidad + empresas + colegios + comunidades + iglesias + medios de comunicación. Podría incluir:

* concierto por la paz;

* festival de arte juvenil;

* concurso de oratoria;

* concurso de cortometrajes;

* concurso de fotografía;

* feria de proyectos universitarios;

* publicación de un libro anual;

* reconocimiento a jóvenes constructores de paz;

* proyectos ecológicos;

* encuentros deportivos;

* espacios de diálogo ciudadano;

* y, para quienes lo deseen desde la fe, una Misa por la Paz y la Vida.

No se trataría de hacer simplemente un gran evento. Se trataría de que durante todo el año se preparen proyectos que encuentren su expresión pública en esa jornada.

 

6. UN COMPROMISO: UNA ACCIÓN CONCRETA

 

 

Que cada uno diga: “Esta es nuestra acción concreta por la paz durante este año.”

Y al año siguiente preguntarnos: ¿Qué hicimos? ¿A cuántos jóvenes llegamos? ¿Qué proyectos nacieron? ¿Qué comunidades transformamos?

Hoy firmamos un compromiso. Ahora tenemos que convertirlo en vida.

No más muerte.

Sí más vida.

Sí más oportunidades.

Sí más educación.

Sí más justicia.

Sí más Manabí.

 

POR:

 

P. Fabricio Alaña E, SJ

 

 

PARA PENSAR:

 

¿POR QUÉ HAY TANTA VIOLENCIA?

Por la falta de reconocer al otro en mis propias necesidades.


¿QUÉ PODEMOS HACER?

Elegir encontrarnos, dialogar, crear.


¿CUÁL SERÍA LA MEJOR ESTRATEGIA?

Una paz desarmada y desarmante.

 
 
 

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