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Saber vivir

  • Writer: fabroparatijoven
    fabroparatijoven
  • Jul 26
  • 4 min read

Vivimos en una época en la que los jóvenes reciben miles de consejos sobre cómo tener éxito, ganar dinero, ser populares o alcanzar sus metas. Sin embargo, pocas veces alguien les enseña algo mucho más importante: saber vivir.


Saber vivir no significa simplemente respirar, estudiar una carrera o conseguir un buen trabajo. Tampoco consiste en acumular títulos, seguidores o bienes materiales. Saber vivir es descubrir quién soy, para qué estoy en este mundo y qué clase de persona quiero llegar a ser.


Muchos adolescentes dedican años a prepararse para una profesión, pero muy poco tiempo a preparar su propia vida. Y allí nace una gran contradicción: podemos formar excelentes profesionales que, sin embargo, no sepan enfrentar una decepción, una pérdida, una crisis o un fracaso.


Por eso, uno de los mayores desafíos de los colegios y de las universidades no debería ser únicamente enseñar matemáticas, idiomas o tecnología. También deberían ayudar a cada estudiante a elaborar su proyecto de vida, porque quien tiene un propósito encuentra fuerza para levantarse incluso en los momentos más difíciles.


Un proyecto de vida no es un documento que se llena una vez y se guarda en un cajón. Es una brújula que orienta nuestras decisiones y nos recuerda hacia dónde queremos caminar.


Cinco pilares para construir un proyecto de vida


1.     Conócete a ti mismo.

Descubre tus talentos, tus límites, aquello que te apasiona y los valores que nunca estarías dispuesto a negociar. Nadie puede construir una vida auténtica si vive intentando ser otra persona.

 

2.     Elige un propósito que vaya más allá de ti.

Los sueños que solo buscan el beneficio personal terminan cansando. En cambio, cuando tu vida sirve para mejorar la de otros, cada esfuerzo adquiere un sentido mucho más profundo.

3.     Aprende a decidir con responsabilidad.

Cada elección construye tu futuro. Las amistades, el uso del tiempo, las redes sociales, los hábitos y las pequeñas decisiones diarias terminan moldeando el tipo de persona que llegarás a ser.

 

4.     Cultiva la fortaleza para superar las dificultades.

La vida nunca será un camino sin obstáculos. La resiliencia no consiste en no caer, sino en levantarse cada vez con mayor sabiduría.

 

5.     Nunca dejes de crecer como persona.

La verdadera educación no termina con un título universitario. Leer, reflexionar, escuchar, dialogar y abrirse a nuevas experiencias permite seguir construyendo una vida con sentido.


Pero hay una verdad todavía más importante.

La vida nunca sale exactamente como la imaginamos. Todos experimentaremos pérdidas, errores, fracasos o momentos de incertidumbre. Por eso, saber vivir no consiste únicamente en construir un proyecto; también implica aprender a reconstruirse cuando ese proyecto parece derrumbarse.


Reconstruirse significa aceptar que los tropiezos no tienen la última palabra. Significa volver a escuchar esa voz interior que nos llama a la verdad, a la bondad y a la plenitud. El corazón humano siempre anhela algo más grande que el éxito inmediato: busca una vida que valga la pena ser vivida.


El psiquiatra Viktor Frankl, sobreviviente de los campos de concentración, escribió una frase que sigue iluminando a millones de personas: "Quien tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo." No siempre podremos elegir lo que nos sucede, pero sí la actitud con la que respondemos.


Tres vidas nos recuerdan esta verdad. Viktor Frankl transformó el sufrimiento en una propuesta para encontrar sentido. Nelson Mandela convirtió veintisiete años de prisión en una escuela de reconciliación, demostrando que el odio no tiene la última palabra. Clare Crockett, joven irlandesa que renunció a la fama para servir a Dios y a los más necesitados —incluidos jóvenes en Ecuador—, enseñó con su alegría que una vida entregada vale mucho más que una vida centrada únicamente en el éxito.


Jóvenes: no tengan miedo de soñar en grande, pero tampoco tengan miedo de comenzar de nuevo cuando sea necesario. El verdadero éxito no consiste únicamente en cumplir un proyecto, sino en convertirse cada día en una mejor persona.


Porque, al final, saber vivir no es solamente construir proyectos; es aprender, una y otra vez, a reconstruir la propia vida con esperanza, verdad y amor. ¿"Estamos formando excelentes profesionales, pero no siempre estamos formando personas que sepan vivir."?


Alguien que marcó la historia de la humanidad, JESUS DE NAZARET, enseño que saber vivir es discernir entre descentrarse para vivir amando, arriesgando, entregando lo mejor de sí o centrarse en el yo para ensimismarse, encorvarse; nos enseñó que el secreto para saber vivir está en aprender a buscar lo que vale la pena, lo esencial y no perderte en lo superfluo, secundario, provisional y para eso debes ser como aquel mercader que buscaba perlas preciosas y finas, una vez que la encontró vendió lo que pudo y compro el lugar donde se encontraba la suerte. Si te quedas paralizado o esperando que lo mejor de la vida venga de afuera ni sabes vivir, ni sabes para qué estás en este mundo. (Mateo 13).

 


POR:

P. Fabricio Alaña SJ.

PARA PENSAR:


1. ¿POR QUÉ NOS CUESTA SABER VIVIR?

Porque no tenemos un proyecto de vida que incluya fracasos, pensamos en éxitos solo.


2. ¿QUIÉN ME PUEDE AYUDAR A PENSAR EN QUE ES SABER VIVIR?

La biografía de hombres y mujeres que supieron manejar el dolor y el fracaso.


3. ¿CUÁL SERÍA SEL SECRETO PARA SABER VIVIR?

Buscar la perla preciosa de mi vida, sale del escuchar tu corazón.

 
 
 

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